FUENTE: “PENSAMIENTO CRÍTICO” DE VICENÇ NAVARRO

Vicenç Navarro
Autor del libro Ataque a la democracia y al bienestar. Crítica al pensamiento económico dominante, Anagrama, 2015

Antes de contestar las críticas a Podemos de Carlos Jiménez Villarejo  me siento en la necesidad de hacer tres aclaraciones. Una es que le tengo gran estima, le considero un amigo y un gran catalán y español, que ha hecho muchísimo por Catalunya, mostrando la enorme corrupción del establishment político que ha gobernado Catalunya durante la mayoría de años desde el fin de la dictadura, con la excepción del periodo corto del tripartito.

Habiendo dicho esto, también tengo que subrayar que estoy en desacuerdo, no solo con los argumentos que está utilizando frente a Podemos, sino con la manera y con la forma en la que los expresa, así como en los fórums en donde los presenta. Un intelectual de izquierdas tiene que ser siempre cuidadoso de que sus críticas a las izquierdas no puedan ser utilizadas parar reforzar las derechas, tal como él está haciendo, sin lugar a dudas de una manera inconsciente. Pero lo está haciendo. No es de extrañar que medios claramente hostiles a las izquierdas en general y a Podemos en particular, como El País, le estén publicando entrevistas que refuerzan la sabiduría convencional del establishment político-mediático contra Podemos, el movimiento político al que quieren destruir.

La tercera clarificación que siento la necesidad de hacer es que no soy miembro de ningún partido político. Y aun cuando aconsejo a mis estudiantes a los dos lados del Atlántico Norte que militen en partidos, decidí a la vuelta del exilio, al reintegrarme en la vida académica y política del país, apoyar a todas las fuerzas progresistas que me pidieran ayuda. Y así lo he hecho. Asesoré a muchos gobiernos del PSOE, ayudé a gobiernos municipales de IU, y en Catalunya he asesorado prácticamente a todos los partidos y movimientos progresistas. Y ha sido un placer para mí asesorar al movimiento-partido Podemos que considero una de las mayores esperanzas para el cambio que este país necesita. De ahí que sienta la necesidad de defender a Podemos frente a ataques injustos como los que Villarejo hace en sus frecuentes declaraciones recientes, pues, a pesar de los errores y debilidades de Podemos (que son menos de los que se magnifican en los medios), Podemos es hoy la mayor fuerza transformadora a nivel de España, junto con otros partidos – como En Comú Podem, En Marea, Compromís– con los cuales se ha aliado en un proyecto común, y con otros con los que también debería aliarse, como IU. Ni que decir tiene que las opiniones que expreso son las mías, pues tal partido Podemos tiene mejores portavoces y más elocuentes que yo en su defensa. Paso ahora a analizar los argumentos, tal como Villarejo los ha ido presentando.

Critica nº 1. El hecho de que Podemos no apoye la coalición PSOE-Ciudadanos significa que es responsable de la continuación del gobierno Rajoy

Este argumento ha sido empleado miles de veces por el PSOE, por Ciudadanos y por El País (que sistemáticamente apoya a Ciudadanos), entre muchos otros. Pero tal supuesto asume erróneamente que la coalición PSOE-Ciudadanos es la única posible. Y ello no es cierto. Siempre ha habido otra alternativa que sería mucho más transformadora que la alternativa que todos ellos apoyan, y es que se formara un gobierno de coalición de las izquierdas –PSOE, Podemos, En Comú Podem, En Marea, Compromís e IU– con el apoyo del PNV, y sin el apoyo pero con la abstención de ERC y Convergència (he detallado en otro artículo cómo ello podría ocurrir; ver “En defensa de Podemos: sí hay alternativas”, Público, 08.03.16). Esta alternativa nunca ha sido considerada en serio por el PSOE. La evidencia de que ello ha sido así es abrumadora. No se puede ignorar u ocultar este hecho.

Las razones por las cuales no se ha considerado esta alternativa son varias. Pero la más importante es el hecho de que la dirección del PSOE, y sobre todo de su equipo económico, está estancada en la cultura liberal y en las políticas neoliberales que la mayoría de la socialdemocracia en Europa ha hecho suyas, estancamiento que se debe al maridaje y a la complicidad de la dirección del PSOE con el establishment financiero y económico del país. Y esto no es un mero eslogan izquierdista. Es una realidad ampliamente documentada. Y sus políticas económicas, así como el equipo económico que las configuró, son un ejemplo de ello.

Mi área de trabajo son las políticas públicas, que es un área de conocimiento que mezcla macroeconomía, economía política y ciencias políticas, y sé de lo que hablo. La reacción del gobierno Zapatero frente a la crisis de 2008 fue una respuesta neoliberal de libro de texto, lo cual podía predecirse analizando su equipo económico. He escrito extensamente sobre ello. Y el PSOE nunca ha hecho una autocrítica sobre la aplicación de sus políticas neoliberales, tanto de su reforma laboral (que inició el descenso salarial y el debilitamiento de los sindicatos, con el notable deterioro del mercado de trabajo) como de sus recortes de gasto público social, políticas públicas que fueron continuadas y expandidas por el PP. Hoy su equipo económico está dirigido por un economista que en su día estaba en contra de subir los impuestos y el gasto público (ver mi artículo “El fracaso del socialismo liberal”, Público, 23.08.13), en uno de los países que tiene uno de los gastos públicos per cápita más bajos de la UE-15 (el grupo de países de la UE de semejante nivel de desarrollo al español).

Este equipo económico del PSOE es mucho más próximo al equipo económico de Ciudadanos (cuyo dirigente es el economista, también neoliberal, Luis Garicano, uno de los fundadores del blog de Nada es gratis -financiado durante mucho tiempo por el IBEX-35-, y que ha apoyado la reforma laboral sumamente regresiva del Partido Popular) que al equipo económico de Podemos.

La alianza PSOE-Ciudadanos no permitiría el cambio que el país necesita

El hecho de que el equipo económico del PSOE esté estancado en el pensamiento neoliberal explica que desde el principio y después del 20D, el PSOE escogiera la alianza con Ciudadanos en detrimento de Podemos, poniendo a este último partido en una situación subalterna y de apéndice del pacto PSOE-Ciudadanos. Decir ahora que no ha habido una alternativa al gobierno de Rajoy por culpa de Podemos es injusto e insostenible. La alianza del PSOE con Ciudadanos es coherente con la experiencia del PSOE en su respuesta a la crisis. Hoy el tema clave en España y en Europa es si se continúan las políticas de austeridad, de recortes y de bajadas de salarios, o no. Lo peligroso de Rajoy han sido sus políticas, que, en su esencia, se continuarían con la alianza PSOE-Ciudadanos.

Villarejo y el manifiesto Es posible y necesario un gobierno del cambio (promovido primordialmente por círculos afines al PSOE) detallan correctamente la enorme crisis social que España está viviendo, pero por lo visto no son conscientes de que este deterioro se debe precisamente a las políticas neoliberales que el PSOE inició, que el PP expandió con el aplauso de Ciudadanos, y que ahora no variarán con la alianza PSOE-Ciudadanos. Lo que se necesita es un cambio de políticas públicas, revirtiendo las actuales. Pero ello requiere que el PSOE hubiera, desde el principio, explorado una alianza con Podemos, y no con Ciudadanos. Aliarse con este partido, de clara tendencia neoliberal, para luego pedir el apoyo de Podemos (que es lo que ha ocurrido) es incluso ofensivo para este último partido. Y es lógico que Podemos no quiera aceptarlo. El pacto PSOE-Ciudadanos ya limita las posibilidades de cambio, por mucho que Podemos cediera (que, por cierto, ha cedido en áreas muy importantes, como el estímulo económico). La única alternativa es que el PSOE hubiera indicado sus interés sincero por aliarse con Podemos primero, lo cual nunca hizo.

Crítica nº 2. Pablo Iglesias es responsable del no acuerdo con el PSOE por su insulto a Felipe González y Cía.

Creerse que el PSOE quería explorar seriamente la posibilidad de aliarse con Podemos, pero que no lo hizo porque Pablo Iglesias tomó una actitud ofensiva hacia el PSOE, es ignorar no solo lo dicho anteriormente, sino también la enorme avalancha hostil hacia Podemos por parte del PSOE. ¿Qué no se acuerdan de los insultos de Felipe González, entre otros, presentando a Podemos como “un satélite de Venezuela, controlado por un gobierno que es peor que el de Pinochet”? La lista de insultos era y es enorme. El País, en cuyas páginas Villarejo hace las acusaciones, había descrito en un editorial reciente el programa de Podemos como un panfleto utópico e irrelevante, definiendo además a sus aliados, como es el caso de “En Comú Podem”, como partidos independentistas ansiosos por separarse de España, y presentando el “referéndum” como un referéndum separatista. Es difícil encontrar tanto sectarismo.

El referéndum es en realidad el mejor instrumento para resolver el tema secesionista. Miren lo que está pasando en el País Vasco, donde Podemos, que no es secesionista pero defiende el referéndum, (como también ocurre en Catalunya), se ha convertido también allí en el primer partido del país en votos, por encima de los secesionistas. Los que se oponen al derecho a decidir no parecen darse cuenta que el derecho a decidir es, por definición, el derecho a escoger, y una alternativa, entre otras, es la secesión, pero no la única. La negativa a la probabilidad de hacer un referéndum es precisamente lo que está llevando al deseo de independencia. Y en cuanto al programa económico, voces más creíbles y neutrales que El País lo han definido como lo que España necesita (ver mi artículo “El director asociado del ‘Financial Times’ apoya las políticas económicas de Podemos”, Público, 25.11.14). Por cierto, el argumento de que el PSOE no respondió positivamente a Podemos por considerarse ofendido con las referencias de Pablo Iglesias al pasado de Felipe González no es creíble, vista la experiencia de la dirección del PSOE cuando Zapatero gobernaba, que no tuvo ningún inconveniente en sentarse con Rajoy, para nada menos que cambiar la Constitución para garantizar los intereses del capital financiero, y ello a pesar de que el PP había acusado al PSOE de “traicionar a las víctimas del terrorismo”. El PSOE ofrece una sensibilidad muy variable y una capacidad de ser ofendido muy diferente según los intereses que defiende.

¿Por qué Villarejo y otros no consideran posible la alternativa de izquierdas?

Un punto clave para que se establezca una alternativa de izquierdas es desarrollar otra visión de España distinta a la del nacionalismo españolista (utilizo esta expresión sin ningún tono peyorativo, para diferenciarlo, por ejemplo, del nacionalismo catalanista). Ni el PSOE ni Ciudadanos ni Villarejo quieren modificar su visión de España. Villarejo se ha opuesto siempre al derecho a decidir bajo argumentos constitucionalistas. Esta fue la causa de que dejara ICV. Y esta es una de las causas de que deje ahora Podemos. No se distanció de Podemos antes porque la postura de Podemos ha ido evolucionando y es ahora clara y sin ambivalencias a favor del derecho a decidir, lo cual sobrepasa el nivel de tolerancia de los nacionalistas españolistas. Hoy la visión de España de Podemos es claramente la de la España plurinacional (en lugar de una España uninacional), la misma versión, por cierto, que las izquierdas habían tenido durante la lucha en contra de la dictadura. El PSOE se ha olvidado que había pedido el derecho a decidir durante la resistencia en contra de la dictadura. De ahí que yo respete pero no comparta la visión de Villarejo sobre España ni tampoco sobre la Constitución.

Crítica nº 3. La Constitución no permite los cambios sugeridos y propuestos por Podemos

La importancia de este argumento depende de la visión que se tenga de la Transición y del proceso que creó tal documento. No estoy de acuerdo con la versión idealizada de la Transición (ni tampoco de la Constitución), que presenta tal proceso como resultado de un consenso entre los herederos de los vencedores y los herederos de los vencidos de la Guerra Civil, que debería replicarse de nuevo ahora. Se olvida que ese supuesto consenso no era entre iguales, puesto que los herederos de los vencedores lo tenían casi todo (incluyendo el control de los aparatos del Estado y de la mayoría de los medios de información y persuasión), mientras que los herederos de los vencidos salían de la cárcel o de la clandestinidad, o volvían del exilio. No podía haber mayor desequilibrio de fuerzas. Y la Constitución reflejó este desequilibrio.

La visión de España en la Constitución es primordialmente la visión de los vencedores de la Guerra Civil. Y ello fue consecuencia de una serie de renuncias de las izquierdas. Y, por si fuera poco, la lectura de tal Constitución la controla el aparato constitucional y jurídico heredado de la dictadura, que ha dado múltiples muestras del sesgo de su lectura de las leyes, entre las cuales está la Constitución. No fue casualidad que el desencanto con el Estado español en Catalunya se acentuara cuando el Tribunal Constitucional vetó elementos importantes que habían sido aprobados por la población catalana en referéndum.

Y aunque mucho se ha hecho para corregir los enormes déficits sociales y democráticos del Estado español, el hecho es que España, tras casi cuarenta años en democracia, tiene una de las democracias más limitadas en la UE-15 y tiene también uno de los gastos públicos sociales per cápita más bajos de la UE-15, síntoma del enorme poder que las derechas han tenido y continúan teniendo sobre el Estado español. En realidad un porcentaje elevado de catalanes votaron a favor de la secesión no porque fueran independentistas (que no lo son), sino porque no se identificaban con el Estado español, situación que es probable que aumente, en la medida que los partidos mayoritarios y gobernantes en España sean partidos que gocen de un apoyo muy minoritario en Catalunya. La única medida preventiva de que tal sentimiento secesionista no continúe extendiéndose es que gobiernen en España fuerzas políticas que gocen de un amplio apoyo en Catalunya (y en lo que definen en la capital del Reino como “la periferia”).

Me parece obvio que España necesita otra transición, resultado de otro contexto político, con una correlación de fuerzas distinta y más equilibrada que la que tuvo lugar en la primera transición. Considerar el pacto PSOE-Ciudadanos como el eje impulsor del cambio, cuando ambos partidos se oponen al cambio social (con una ruptura con las políticas neoliberales) y nacional (con su oposición a la España plurinacional), es un profundo error de proporciones históricas. La única solución habría sido que el PSOE hubiera dado prioridad a desarrollar una alianza con las izquierdas auténticamente transformadoras. Aliarse con Ciudadanos va precisamente en sentido opuesto al que debería haberse tomado en caso de que el PSOE hubiera tenido una vocación transformadora.

Crítica nº 4. En España se necesita un compromiso histórico a la italiana, que quiere decir aliarse con todas las fuerzas democráticas, incluyendo las derechas

Villarejo critica a Podemos por no ser capaz de alianzas transversales, tal como ocurrió en la Transición, y en el Compromiso Histórico Italiano. Ya he indicado que la alianza que nos trajo la Transición fue fruto de un enorme desequilibrio de fuerzas. Decir esto no es proponer que no se hicieran tales alianzas, pues probablemente no había otra alternativa. Pero las fuerzas progresistas tienen que darse cuenta de que pagaron un coste elevado debido a su debilidad, que deberían corregir cuando adquirieran mayor poder.

Por otra parte viví de cerca el Compromiso Histórico en Italia, pues viví la experiencia chilena de primera mano cuando asesoré al gobierno de la Unidad Popular en Chile, que tuvo un impacto enorme en el Partido Comunista Italiano (PCI) y en la dirección de tal partido, en la cual conocí a su Secretario General, Enrico Berlinguer, a través de su hermano Giovanni, que también estuvo en la dirección del PCI y que era (hasta hace unos meses, cuando murió) uno de mis mejores amigos en Europa. Pude, por lo tanto, seguir de cerca las reflexiones de aquel partido en aquel momento histórico, resultado de la concienciación de que una política auténticamente transformadora requiere el apoyo de una gran mayoría, basada en amplias alianzas. Pero de ahí no se deriva que Podemos debería aliarse con Ciudadanos y con el PSOE en las condiciones impuestas por tal dúo, como Villarejo y otros asumen. El contexto italiano era entonces muy diferente al español ahora. La alianza del PCI con la Democracia Cristiana era para defender al Estado democrático frente a sus enemigos internos que querían destruirlo. No así en España (por mucho que las derechas así intenten presentarlo). En España la dicotomía no es tener un Estado democrático o tener una dictadura, sino la continuación o no de las políticas neoliberales que están dañando enormemente a las clases populares, bajo la excusa de defender la “unidad de España”, que es, ni más ni menos, que la defensa de la España radial y uninacional, que niega su plurinacionalidad. Aliarse con aquellos que son responsables de la continuación de tales políticas es perpetuar una situación que cierra por muchas generaciones la posibilidad del cambio. Y hacerlo cuando además hay una posible alternativa auténticamente reformadora es también un error de proporciones históricas. Es el PSOE el que, al escoger a Ciudadanos, condenó al país a continuar este desastre, facilitando a la vez la ruptura de España. Si no se lo creen, esperen y lo verán.

Crítica nº 5. Podemos está demostrando que le interesa más el poder que las necesidades de los ciudadanos

Encuentro esta acusación no solo injusta, sino de “bajo fondo”. De nuevo, esto es de lo que el establishment político-mediático está acusando a Podemos con el fin de desacreditarlo, atribuyendo sus demandas de participar en el gobierno a un deseo de poder personal para ocupar sillones y privilegios. Es comprensible que el establishment político conservador y liberal tenga esta percepción de Podemos, pues, como dice el refranero popular, “cree el ladrón que todos son de su condición”. Pero la petición de la dirección de Podemos era para subrayar que su objetivo era desarrollar un gobierno de coalición, un gobierno entre casi iguales, señalando las áreas de responsabilidad dentro del gobierno para cada partido. No lo veo como un acto de interés personal en busca de privilegios, sino como un compromiso para asegurarse que lo que el PSOE prometiera se realizara. La falta de credibilidad del PSOE es bien notoria. Léanse los programas electorales del PSOE y verán los grandes vacíos e incumplimientos. Desde hace ya muchas elecciones el programa del PSOE se comprometió en gravar las rentas del capital de la misma manera que las del trabajo, lo cual nunca ha ocurrido. Y así otras muchas medidas.

No veo, repito, en el equipo de dirección de Podemos un deseo de adquirir privilegios en el mando. En realidad, su atractivo ha sido precisamente el de mostrar la función política como un servicio al público, sin privilegios. Pero lo que veo más sorprendente es que esta acusación la haga Villarejo, la persona que conoce al equipo de dirección de Podemos desde casi el principio. Si, en realidad, cree que tales personajes están ahí para conseguir beneficios personales, ¿cómo es que no lo notó y denunció antes? El oportunismo político es algo que puede detectarse fácilmente. ¿Por qué no lo detectó antes? Es extraño que lo haga ahora, lo cual hace dudar de que se lo crea. Yo, por mi parte, creo conocer bien al equipo de dirección de Podemos y no coincido con esta visión. En realidad, aplaudo el enorme sacrificio de la mayoría de sus dirigentes, ya que han recibido la mayor hostilidad que cualquier fuerza política haya recibido en España. He vivido en muchos países y en ninguno he visto tanta hostilidad hacia un partido político como contra Podemos en España. Es ahí donde Villarejo pierde credibilidad. Como también ocurre cuando condena a Pablo Iglesias por dar su bienvenida a Otegui, declarando que para él (Villarejo) su libertad no fue motivo de “orgullo”, asumiendo erróneamente que sí lo fue para Pablo Iglesias. Este, sin embargo, nunca dijo nada semejante. Lo que dijo, y yo aplaudo, fue que era bueno para la solución del problema vasco tener libre a una voz que está en contra de la continuación de la vía armada.

Una última observación

Esta defensa de Podemos no quiere decir que no haya críticas que puedan y deban hacerse. Y una de ellas es su relación con IU, que es francamente mejorable. Podemos no puede permitir que un millón de votos progresistas se transforme en solo dos votos en el Parlamento. Esto debilita al proyecto transformador, y debe resolverse. Debe establecerse una alianza respetando la identidad institucional de IU, como ha ocurrido en Catalunya con Esquerra Unida i Alternativa. Pero esta resolución depende no solo de Podemos, sino también de IU. Y ahí también soy optimista, y creo que ocurrirá. Y así termino. Espero que estas notas críticas con mi amigo Villarejo no afecten a nuestra amistad. Por mi parte no hay peligro, pues mi estima es enorme e impermeable a los desacuerdos. Pero estos deben expresarse abiertamente con la estima y el respeto que se debe a los amigos y compañeros de luchas y proyectos. Espero que así lo haya yo hecho.

 

 

 

HOMBRES Y PERROS

Publicado: 13 enero, 2016 en Uncategorized

La hipocresía del capitalismo

LA MOSCA ROJA

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Calle mayor de Gandia. Un espacio donde se alternan vacíos -que se esconden tras letreros sucios con un SE VENDE o SE ALQUILA que no consiguen ni una de las miradas de los transeúntes- con escaparates que se mantienen, sin cambiar, semana tras semana.

Las personas que la recorren ahora, en navidad, son más que las que habitualmente lo hacen, pero arrastran las mismas emociones: hambre por comprar cualquier cosa barata, hambre por encontrar un segundo efímero que, falsamente, nos haga recordar lo que, también falsamente, construimos en nuestra percepción colectiva como nuestra vida antes de la crisis.  Las fachadas sucias no preceden negocios iluminados. Los mostradores no preceden dependientes sonrientes. Muchos de los negocios, contagiados por la hipocresía y la inexplicable vergüenza de los dueños, anuncian, desde hace muchos meses un 50% y hasta un 70% de rebajas por REFORMAS EN EL NEGOCIO. Todo para negar la…

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Ataque al poder

untitledLo he dicho en otras ocasiones: tengo que ir con pies de plomo con el tema catalán, ahora resulta que después de escribir Jaque al Virrey y Las mil caras de Jordi Pujol, donde se describía, en 1998, los 18 años de pujolismo en la Generalitat de Catalunya al poner patas arriba el “reinado” de Jordi Pujol, la saga and family, el jaquepartido y allegados. Si alguien me hubiera hecho el mínimo caso se hubiera podido atajar los cambalaches del sector de negocios convergente y sobre todo que los hijos de Pujol no se forraran a cargo del contribuyente. Me llevaron ante los Tribunales de Justicia (el Superior de Cataluña) y me trataron como un chalado insidioso, un calumnioso malintencionado y todo acabó en nada a pesar que me prometían las penas eternas del infierno. Las pruebas documentales les hizo recapacitar. A quien le tocó el Gordo de…

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Galería  —  Publicado: 13 enero, 2016 en Uncategorized

¿Cuando `los nuestros´ dejan de serlo?

Fuente: Paco Bello http://iniciativadebate.org/

Para considerar a alguien o algo afín, es obvio que primero tiene que expresarse con convicción en aquellos principios similares a los nuestros, a los de cada uno o una. Si durante un espacio razonable de tiempo lo hace, o en otro caso si su mensaje tiene una gran difusión, llegará un momento en el que lo sentiremos próximo. Y cuando sentimos proximidad, nuestro juicio, por decirlo de alguna manera, se relaja. Este comportamiento es normal, es lógico, y es muy sano: lo conocemos como confianza. Así, una vez llegados a este punto, lo que también solemos hacer, cada cual en un grado distinto, es, si vienen desde esa entidad a la que hemos concedido crédito, defender criterios y decisiones contrarias a las que un día nos hicieron sentir esa cercanía, fraternidad, camaradería, o como queramos denominarlo: contrarias a las nuestras. Y sí, es humano justificar las decisiones de los que consideramos próximos ideológicamente, pero todo tiene un límite, ¿dónde está ese límite?

El mejor ejemplo para ilustrarlo es Syriza, y especialmente el caso de su líder, Alexis Tsipras. Voy a mostrar cinco hechos lo suficientemente controvertidos por separado como para plantearnos qué hay de realidad en esa presunta proximidad de principios o ideológica. Hay quien se pone el listón en el primero, quien lo haría en el cuarto, y quien nunca abandona los barcos a los que se sube. Aunque esto último suele tener dos explicaciones posibles: sucios intereses particulares o un fanatismo cuya causa pudiera tener origen en algún trastorno psiquiátrico.

Abandonando el referéndum sobre el euro y a la ruptura con la OTAN

Hay quien dirá que gracias a la moderación Syriza ha llegado a gobernar el país, pero eso sería olvidar que en 2012, con un programa que sí contemplaba, por ejemplo, someter a referéndum vinculante todos los acuerdos europeos de Grecia y que apostaba sin concesiones por la retirada del país de la OTAN y la ruptura de acuerdos con Israel, ya estuvo muy cerca de hacerlo, tanto como a 175.000 votos. A nadie se le puede escapar que en 2015, tras los casi dos terribles años del gobierno de coalición (ND, PASOK e ID), hubieran ganado igualmente sin hacer ningún tipo de concesiones.

Un gobierno sin mujeres

Para muchas personas está claro que un gobierno debe estar compuesto por los o las mejores, no importa si hay mayoría de mujeres o de hombres, pero ¿de verdad no había ninguna mujer capacitada para formar parte de ese gobierno en toda Grecia?, ¿ni una?

Sonrisas con el dictador

Creo que no pocos hemos intentado hacer como que esta imagen no existía. Eso de ‘los nuestros’ tira mucho. Pero pese a todo, ese fue el día en el que decidí que el pueblo griego era mucho más decente que su primer ministro.

Una cosa es la realpolitik (si es que eso no es más que un recurrente artificio para justificar lo injustificable), y otra, una vez aceptado que tenemos que vendernos, pasar de la diplomacia a la familiaridad con un dictador asesino como Al-Sisi.

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Oxi es mucho menos que no

Es muy democrático consultar al pueblo en referéndum si algo debe o no hacerse. Pero la magia se rompe si te pasas su decisión por el arco del triunfo. Y es que cabía la posibilidad de volver a hacerlo, de volver a pedir que decidieran, porque es ese mismo pueblo que después va a sufrir las consecuencias el que debe hacerse responsable de las mismas, y no decidir por él en aquello para lo que no tenemos una especie de potestad (al menos ética) divina como si fuéramos seres superiores.

Aquí no hay ninguna excusa posible. Si es susto o muerte y qué decisión considerar una cosa u otra, compete a aquel en el que está depositada la soberanía nacional de cualquier país que se diga demócrata. Lo demás es totalitarismo, con o sin elecciones de por medio y se llame como se llame, aunque se denomine Partido de la Humanidad la Decencia y la Democracia Directa, aquel que gobierna.

Acuerdos militares con Israel

Solo dos países del mundo han firmado una ‘SOFA’ con Israel (un acuerdo que permite a las fuerzas armadas de un país permanecer en otro y viceversa). Uno, que ha sido el único hasta hoy, es EE.UU. El otro, que acaba de incorporarse, es Grecia. Esto no lo había hecho ni el PP griego (Nueva Democracia), pero ha tenido que llegar al poder la presunta ‘izquierda radical’ para atreverse, para firmarlo. Qué lejos está junio de 2012, cuando aún figuraba en el programa de Syriza romper con todos los acuerdos menores en materia militar con ese mismo país con el que ahora se firma uno de gran nivel.

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Ya están los cinco, aunque hubiera podido añadir bastantes más, empezando por la destitución de los ministros disidentes. Lo que sí sé es que hay a quien ni con cincuenta le iba a facilitar información suficiente para cambiar de opinión. Y esto es casi una verdad universal, tanto en cuanto a que el sectarismo existe como en cuanto a que no es solo en Grecia.

Nos empeñamos en comprender lo que sea por rocambolesco que resulte el argumento, y por críptica que acabe siendo la justificación, cuando lo lógico suele siempre ser lo más sencillo, y lo demás solo nos convence a nosotros mismos: lo mismo recurrir a Laclau que a un rebuzno.

Cuando se dan estos casos, y se dan a diario, siempre recuerdo el capítulo que se vivió en este país a cuenta del sufragio femenino entre Clara Campoamor y Victoria Kent¹: dos mujeres, dos diputadas, y dos feministas. Estaba claro que si finalmente en 1931 se aprobaba que pudiera votar la mujer en una sociedad dominada culturalmente por la iglesia (frecuentada especialmente por mujeres sometidas a su doctrina), la derecha católica se haría con el gobierno en las siguientes elecciones, como así ocurrió. ¿Era este motivo suficiente para no acabar con la desigualdad?

Afortunadamente ganó la posición ética de Clara Campoamor, y no la estratégica y posibilista de Victoria Kent. Y sí, V. Kent acertó, ganó la derecha, aunque eso también lo sabía C. Campoamor, ¿y qué?

La derecha cuando se hacen concesiones (y no precisamente el voto femenino) siempre gana, por las buenas o por las malas, y parece que no aprendemos. Cuando después de ese bienio negro ‘facilitado’ por el voto femenino volvió a ganar la izquierda en 1936 con una mayoría aplastante de diputados, la democracia duró cinco meses. La izquierda tiende a considerar racional a la derecha, y actúa en consecuencia. Así llegó la guerra civil española y la Iª y IIª guerra mundial, no precisamente por su radicalidad izquierdista, sino precisamente por su falta de firmeza y por ese buenismo entre natural y estratégico que tan mal ha funcionado hasta ahora.

Creer que la estrategia es válida en un mundo poblado por seres humanos cada día parece más infantil. Buscar cauces racionales al antagonismo no lo parece menos. La única defensa que no choca contra nuestra comprensión es la de la ética, y hoy, como ayer lo era decidir si la mujer debía tener derecho al voto, para algunos no hay vuelta de hoja sobre cuestiones que más allá de tacticismos son tan evidentes como que hay que posicionarse sobre si debemos permanecer en una organización que provoca guerras allende nuestras fronteras y que coloca bases militares en nuestro territorio como la OTAN, o si la solidaridad debiera ser un principio fundamental, o si la desigualdad se debe proteger por decreto, o si debemos seguir siendo miembros de un conglomerado que nos deja sin capacidad política o económica como la UE o el Euro, o si es normal que el jefe del Ejército y del Estado sea alguien a quien nadie elige y que se sucede por derecho de sangre (y por si fuera poco poniendo al primogénito varón por delante de cualquier mujer).

Luego el tiempo dirá lo que tiene que suceder, pero será ese mismo tiempo el que lo haga aunque intentemos, a costa de nuestro sufrimiento presente, intentar evitar males futuros renunciando a nuestros principios sin ninguna seguridad de éxito.

¿Cuándo ‘los nuestros’ dejan de serlo? ¿Cuándo nosotros dejamos de ser nosotros?


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FUENTE:   Carlos Fernández Liria | Cuarto Poder | 13/07/2015
Para impedir que Podemos gane las elecciones ha sido necesario dar un golpe de Estado financiero en Grecia. Ha sido necesario inventar Ciudadanos. Ha sido necesario, también, movilizar un ejército de periodistas y tertulianos para que emprendieran una campaña difamatoria de calumnias, mentiras y bellaquerías dementes. Ha sido necesario que el fiscal del Estado actuara como un mafioso y que el Ministro del Interior actuara como fiscal. Se han abierto falsos expedientes, se han puesto denuncias falsas, se han filtrado datos fiscales infringiendo la legalidad. En fin, no se ha reparado en medios.
En resumen, nuestros enemigos se han tomado a Podemos muy en serio. Los poderes económicos internacionales se han tomado a Podemos muy en serio. El mundo entero se ha tomado a Podemos muy en serio.
¿El mundo entero? ¡No! Una aldea de irreductibles galos resiste ahora y siempre porque lo suyo es resistir.. Da un poco igual a qué haya que resistir con tal de resistir. Y así, mientras el mundo de los más poderosos se tomaba en serio a Podemos, un puñado de izquierdistas ha decidido que Podemos es un cadáver político. Si Podemos no ha ganado lo suficiente, o si ha bajado en las encuestas, no es por la miserable campaña de difamación y de calumnias, no es porque hayan inventado C’s, no es por la intervención del fiscal y del ministro, no es por la amenaza de un golpe de Estado financiero. No: es porque Podemos no es suficientemente democrático.
Este increíble diagnóstico ha llevado a algunos viejos y jóvenes izquierdistas a intentar liderar lo que se está llamando un desbordamiento popular de Podemos en torno al lema ‘Ahora en Común’. Contra lo que piensan los poderes fácticos nacionales e internacionales, Podemos no sólo no puede ganar, sino que es una rémora y un obstáculo. Más o menos lo que en Podemos, al principio, se decía de IU, se dice ahora de Podemos. Es más, se diagnostica que Podemos lleva el peor de los caminos: convertirse en una nueva IU esclerotizada, burocrática y antidemocrática. Y para poner remedio a esta inevitable deriva, Ahora en Común comienza, precisamente, por unirse a IU y, nada menos, que a algunos conocidos ex-socialistas.
He leído el Manifiesto de Ahora en Común y está perfecto. Me recuerda mucho, en efecto, al espíritu inicial de Podemos. Eso es lo único que tiene de malo, que es un espíritu inicial. Que para que eso funcionara, haría falta un año de incansables esfuerzos organizativos y, además, me temo que el resultado sería, en el mejor de los casos (y me permito dudarlo), el Podemos actual. ¿Por qué este empeño en volverlo a repetir todo desde el principio? Lo siento, pero a mí no se me ocurre otra explicación que la de cambiar a los protagonistas. Hay gente con mucho afán de protagonismo, es triste, pero es así. Hay muchos para los que Podemos tiene un inconveniente fundamental: que no se les ocurrió a ellos. Una objeción fatal (muy masculina, dicho sea entre paréntesis).
Estoy ahora en un pueblo de Ávila, de esos que votan masivamente al PP. En las últimas elecciones, sin embargo, hubo casi un millar de votos para Podemos. Y todo el mundo sabe lo que es Podemos, aunque sea para ponerlo a parir. ¿Realmente alguien piensa que tiene sentido empezar ahora a explicar que en las próximas elecciones hay que votar a una cosa llamada Ahora en Común o algo parecido? ¿Realmente se enterarán en estos pueblos de Ávila de que Pablo Iglesias ha traicionado a los movimientos sociales y que los movimientos sociales han desbordado a Podemos y son ya un clamor popular? ¿Se enterará alguien siquiera de los que no tienen tiempo para pasarse el día colgados de las redes sociales discutiendo con la Inteligencia colectiva? ¿Y eso se va a lograr en el mes de agosto, antes de las elecciones? ¿Y se va a lograr por procedimientos más democráticos, puros e inmaculados que los de Podemos?
Decía Althusser: “Algunos piensan que la ciencia surgirá de la reunión de todos los ignorantes”. Si se reúne a suficientes ignorantes, la verdad emergerá por sí sola. Otros piensan, en el mismo sentido, que si conseguimos reunir en una inmensa asamblea a todos los que llevan treinta años especializados en perder, lograrán explicarnos cómo se gana.
¿Esto quiere decir que en Podemos se está haciendo siempre todo bien? Por supuesto que no. Está claro que se hacen todo el rato muchas cosas mal. Pero eso suele ocurrir cuando se hacen cosas, cuando se hace algo. Ocurre menos cuando no paran de darse lecciones sin hacer nada de nada. En Podemos hacen muchas cosas mal pero hay que reconocer que, por lo menos, hicieronuna cosa bien. Una cosa bien, eso ya es muchísimo. Sobre todo, Juan Carlos Monedero y Pablo Iglesias hicieron una televisión. Inventaron un arma, en lugar de un montón de proclamas. Un arma como las del enemigo, muy modesta, pero que dio unos resultados que han conmovido el mapa político español e incluso europeo. Tras el 15M se estaba esperando a alguien que tuviera una idea semejante. Y ellos la tuvieron y lo cambiaron todo. Y por cierto, desde el principio, hubo muchos de esos irreductibles galos eternamente disconformes (estalinistas y trotskistas por un lado y negristas por otro) que no pararon de criticar y criticar que se utilizaran desde la izquierda medios como la televisión, argumentando que eso era hacer el juego al enemigo y perder el tiempo. Pero pelillos a la mar.
Juan Carlos y Pablo no fueron los únicos, por supuesto. Otros y otras inventaron la PAH y ahoraAda Colau es alcaldesa de Barcelona. Por suerte, muchos de los que ahora ponen como ejemplo contra Podemos a Ahora Madrid, perdieron las primarias en Ahora Madrid y gracias a que ellos perdieron, gobierna en Madrid Manuela Carmena. No pongo en duda que la otra lista era magnífica y estaba llena de amigos y amigas míos, pero tampoco pongo en duda que no habría sacado ni un tercio de los votos que sacó Manuela Carmena. Así es que fue Manuela Carmena (sin despreciar una notable colaboración del grupo PRISA) la clave del éxito de Ahora Madrid, y no el método Ahora Madrid que ahora tanto encumbran los que perdieron en Ahora Madrid.
Podemos hizo, sobre todo, una cosa bien. Frente a las tendencias anarcolíquidas del 15M, supo sacar del 15 M lo que ahí hubo de defensa de las instituciones frente al anarcocapitalismo de los mercados. Dio el paso, en suma, hacia las instituciones.. Gracias a eso tenemos algo nuevo, que todavía no habíamos ensayado. Se dice mucho que las instituciones son un peligro y que hay que estar en la calle. Sí, y cuando se está en las instituciones hay que seguir en la calle (como se ha hecho en Grecia). Pero conviene recordar que lo de estar en la calle no tiene nada de nuevo. Llevamos dos décadas en la calle. Ha habido años que hemos tenido una manifestación o dos a la semana, una huelga o dos al trimestre. Volvíamos a casa contentos porque habíamos sido muchos y cabizbajos porque no nos habían hecho ni caso. Y así todo el rato. Lo nuevo no es estar en la calle, eso ya lo habíamos probado y lo vamos a seguir probando, por la cuenta que nos trae. Lo que sí que es una novedad es tener diputados en camiseta que son nuestros amigos y amigas. Eso no lo habíamos ensayado aún. Tener una televisión como la que inventaron Pablo y Juan Carlos. Eso no lo habíamos probado. Lo que no habíamos probado, lo que sí que es una novedad, es tener a Ada Colau de alcaldesa de Barcelona. Las instituciones en suma, nunca las habíamos probado. ¿Qué pasaría si empezara a haber jueces de los movimientos sociales? ¿Qué pasaría si, además de en La Tuerka, tuviéramos la posibilidad de intervenir en Telemadrid, en Canal Sur, en TVE? ¿Qué pasaría si tuviéramos policías que en lugar de detener emigrantes, investigaran y detuvieran banqueros? ¿Qué pasaría si nuestros amigos y amigas antisistema empezaran a ser jueces, periodistas, alcaldes, concejales, consejeros?
Todo ello ha empezado, poco a poco, a hacerse realidad. Y a mí no me cabe duda de que el milagro se llama Podemos. Porque fue Podemos quien convenció a los indignados de este país de dar el paso hacia las instituciones. Para eso hacía falta tener respeto por las instituciones. En lugar de clamar contra el sistema parlamentario, gracias a Podemos se comprendió que lo malo de nuestros sistemas parlamentarios no es que sean parlamentarios, sino precisamente, que no lo son, pues son más bien dictaduras económicas disfrazadas de parlamentarismo. Hacía falta comprender que nuestro enemigo no era el parlamentarismo, sino el sistema económico que convierte el parlamentarismo en una estafa. Decía Marx: “un negro es un negro, solo bajo determinadas condiciones se convierte en un esclavo. Una máquina de hilar es una máquina de hilar, solo bajo determinadas condiciones se convierte en capital. En tanto que máquina, ahorra esfuerzos a la humanidad y la libera del imperio de la necesidad. En tanto que capital, alarga la jornada laboral e impone al hombre el yugo de las fuerzas naturales”. No era tan difícil de entender. Y no es tan difícil de entender que lo mismo podría hacerse con nuestras tan vilipendiadas instituciones: un parlamento, es un parlamento, sólo bajo determinadas condiciones se convierte en una estafa, un ayuntamiento es un ayuntamiento, solo bajo determinadas condiciones se convierte en una cueva de ladrones, un tribunal es un tribunal, solo bajo determinadas condiciones se convierte en una broma de mal gusto. No se trata, pues, de inventar algo mejor o más lúdico, creativo o transversal que los parlamentos, los ayuntamientos y los tribunales, sino de cambiar sus condiciones. Era este un discurso fácil de comprender y la gente lo comprendió (excepto algunos izquierdistas, por supuesto). No pedimos la Luna, pedimos que este sistema que dice ser un Estado de Derecho sea lo que dice ser: un Estado de Derecho. Esto tiene que ver, desde luego que sí, con saber jugar bien con ciertos significantes vacíos, como dice Errejón. Pero, en su esencia, esto no lo inventó Laclau. Lo inventó toda la tradición republicana. Y en este país lo inventó hace mucho tiempo Julio Anguita. Y lo machacaron. Como ahora están intentando machacar a Podemos. Pero quizás esta vez no lo van a lograr.
(*) Carlos Fernández Liria es profesor de Filosofía en la UCM.

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 “Comparto con CIUDADANOS casi todas sus líneas esenciales, por no decir todas” (Esperanza Aguirre).
“Estamos defendiendo un equilibrio entre igualdad de oportunidades y economía de mercados, apoyar a la gente que lo está pasando mal en la crisis pero a la vez reactivar la economía” (Albert Rivera).
Dieron el salto del ámbito de la política catalana, donde ya llevaban algún tiempo, a la política nacional, y en su primera prueba de fuego, las Elecciones Autonómicas Andaluzas, han conseguido 9 escaños en el Parlamento de Andalucía. La formación política liderada por Albert Rivera se ha estrenado muy bien fuera de sus iniciales fronteras, y aparece como un actor importante en la baraja de las nuevas opciones políticas. ¿Pero quiénes son Ciudadanos? Pues básicamente un partido de la nueva derecha, una derecha maquillada, que esconde su ideario, una derecha más light, más civilizada, más moderna, práctica y funcional que la derecha clásica del PP y sus adláteres. Y en efecto, su programa económico, liderado por Luis Garicano, disfruta de la simpatía de los grandes agentes económicos, de las grandes empresas del IBEX-35 y hasta del mismísimo Joan Rosell. El PP ya comienza a tratarlo con respeto, como se comprueba en la declaración de Esperanza Aguirre, destacada en la cita inicial. E incluso en el ámbito europeo, disfrutan de la simpatía de la Alianza de Liberales y Demócratas por Europa.
Tenemos muchas “pistas” para intentar reconocer el auténtico ideario (más bien deberíamos hablar de propuestas, ya que en realidad no están adscritos a ningún ideario concreto) de Ciudadanos, como los frustrados intentos de converger con UPyD, a la cual parece que su electorado y dirigentes les están pasando factura. En efecto, el partido de Rivera no reconoce ni apuesta por el Federalismo, ni por el derecho a la autodeterminación de los pueblos (obsérvese la encarnizada lucha que tienen en Cataluña con el frente independentista), ni por la implantación de la República, y mucho menos por la instauración de un Proceso Constituyente que permitan regenerar todos los aspectos de nuestra limitada democracia, surgida a raíz del régimen político creado desde la Constitución de 1978. Sin adscripción ideológica formalmente definida, navegan en un mar de propuestas que ellos tildan como “sensatas”, “razonables”, de “sentido común” o de “regeneración democrática”, parcheando por aquí y por allá, a diestro y siniestro, para captar el voto de desencantados a izquierda y derecha del arco político, y sobre todo, del electorado más joven, nicho abundante de su reciente éxito electoral.
La juventud de su líder (de hecho, aparece como el político mejor valorado en el conjunto de España según las últimas encuestas del CIS), y su escape de la órbita de influencia de las clásicas ideologías, han calado entre un sector joven del electorado, que no vota al bipartidismo decadente, representando Ciudadanos una opción centrada y regeneradora para ellos/as. En su web aparecen bajo el eslógan “La alternativa viable y sensata para transformar España”. Se definen muchas veces como partido “de centro” (algo que no existía desde los tiempos de la UCD postfranquista), y proponen medidas, algunas de ellas bajo un halo de falso progresismo, pero con una peligrosa letra pequeña que siempre hay que interpretar. Porque como decimos, su indefinición y ambigüedad está clara en casi todos los frentes que tocan, por lo que pensamos que, en realidad, las propuestas de Ciudadanos obedecen a un moderno conservadurismo disfrazado de progresismo.
Y de este modo, no se definen por ejemplo en cuanto a sanidad pública y universal (de hecho, el pasado 10 de marzo, Ciudadanos y el PP fueron los únicos partidos que no firmaron la Declaración Institucional por la Universalidad del Derecho a la Salud impulsada por Médicos del Mundo, y abogan por limitar la posesión y/o cobertura de la tarjeta sanitaria a los inmigrantes), no se definen en cuanto a si la religión debe estudiarse en la escuela pública o no, o en cuanto a cómo hay que abordar la política de vivienda y el drama de los desahucios. Tampoco lo hacen sobre cuestiones clásicas de reivindicación de la izquierda, como la Memoria Histórica, ya que según declaraciones del propio Rivera, ellos no están por el “revanchismo”, ni por seguir alimentando los bandos, y no ven al resto de opciones políticas como adversarios, sino como compatriotas. Pero lógicamente, detrás de todo este lenguaje moderno y conciliador, se esconde la misma ideología que viene sosteniendo el PP durante décadas.
Parece por tanto que no acaban de tener claras algunas cuestiones, por lo cual se nos ofrecen como una opción oportunista, cambiante en el tiempo, y a la que, de vez en cuando, les sale una muy feroz vena conservadora. Pero veamos con más detalle algunos puntos importantes de su programa económico, muy interesado en líneas generales en medidas para favorecer el apoyo y el crecimiento empresarial. Tenemos por ejemplo lo que ellos denominan el “Complemento Salarial Anual Garantizado” (mediante el que se garantiza un complemento económico para todos los trabajadores/as hasta alcanzar un salario digno), una convergencia en los tipos de IVA hacia un tipo único en torno al 16%, que se aplicaría a casi todos los productos y servicios, la eliminación de la actual dispersión contractual, mediante la creación de un “Contrato Único” (de carácter en principio indefinido, que aumentaría progresivamente el coste del despido de los trabajadores/as), o la propuesta de la denominada “Mochila Austríaca”, bajo la que se esconde la importación del modelo de dicho país en cuanto a la reserva del 1% del salario bruto, que acumularían los trabajadores/as con el paso de los años, acumulable también a su paso por diferentes empresas durante su vida laboral, de cara a la cobertura de posibles indemnizaciones y jubilaciones.
Como puede comprobarse, estamos ante medidas de la corriente del neoliberalismo en su estado más puro, pero remozado bajo una supuesta capa de regeneración democrática, punto éste fundamental para ellos, puesto que se muestran completamente intransigentes en lo que a los casos de corrupción se refiere. Pero por supuesto, no apoyan ninguno de los postulados de una política que pueda colocar por encima los intereses de la inmensa mayoría social, tales como una auditoría de la deuda (bajo llamadas a la “responsabilidad” de tener que pagarla), la nacionalización de las grandes empresas de los sectores productivos básicos, los amplios programas de generación de empleo público, la creación de un sistema de banca pública, o la asignación de una renta básica para aliviar la grave crisis humanitaria que padecemos.
En opinión de Armando B. Ginés: “El auge ¿controlado? de Podemos demandaba, sin embargo, un factor que contrarrestara su halo de alternativa sin color definido y de ideología ambigua. Podemos tiene un caladero muy variopinto: electores de IU, PSOE e incluso PP, por lo que una hipotética mayoría electoral con sesgo izquierdista preocupaba a las instancias de poder invisible que han alentado por activa o pasiva su actual fuerza sociopolítica. De ahí, la aparición súbita y artificial de Ciudadanos, un engendro político que puede detener la hemorragia previsible de votos en el PP. Ciudadanos es una solución de emergencia que pretende dos objetivos concretos: recabar votos y voluntades desafectos o enojados con el PP de Rajoy para la derecha, y restar adhesiones a Podemos. En el fondo, está aflorando un bipartidismo alternativo al consabido de PP y PSOE. ¿Desempeñarán Podemos y Ciudadanos roles idénticos a PSOE y PP o solo de cobertura excepcional ante una situación crítica del entramado sociopolítico en vigor? Pronto saldremos de dudas de si existe margen para un proyecto histórico diferente al surgido de la transición franquista“.
Así que ya sabemos lo que podemos esperar de la formación política de Albert Rivera. Por tanto, el verdadero cambio político que rompa el escenario actual sólo podrá venir si Podemos no defrauda en sus expectativas, si consigue seguir ilusionando a una mayoría social deseosa de regenerar la vida pública, de acabar con la austeridad, de garantizar los derechos humanos, y de acabar con la explotación y con el modelo de crecimiento depredador que nos ha caracterizado en épocas pasadas. Porque, tal como afirmó Pablo Iglesias: “Ciudadanos no supone un cambio, sino un recambio“.
Blog del autor: http://rafaelsilva.over-blog.es
Tomado de: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=197602

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Si no recuerdo mal, el escritor costumbrista Ramón de Mesonero Romanos (1803-1882), que no solía ser muy duro en sus artículos, publicó uno sobre la demolición -en las primeras décadas del siglo XIX- de la casa donde residió y murió Miguel de Cervantes en Madrid, sita en la antigua calle de Francos, hoy de Cervantes, según placa que lo recuerda. En ese artículo, don Ramón lamentaba con una acerva crítica que esto ocurriera en su país, mientras que en Inglaterra se le le tributaba el máximo respeto a los lugares evocadores de la memoria de William Shakespeare.
Los restos del gran escritor inglés reposan desde 1616 en la Holy Trinity Church de Stratford-upon-Avon, su localidad natal, donde el visitante puede entrar gratuitamente, si bien se le sugiere el abonod de una entrada por 1,50 libras (tres euros). Una vez en el recinto, el viajero podrá leer el epitafio que el el propio Shakespeare dejó escrito y está grabado sobre la lápida de su tumba:
Buen amigo, por Jesús, abstente
de cavar el polvo aquí encerrado.
Bendito sea el hombre que respete estas piedras
y maldito el que remueva mis huesos.
Estos día hemos sabido, una vez dados a conocer los hechos en una rueda de prensa celebrada en el Ayuntamiento de Madrid, que las investigaciones llevadas a cabo en el convento de las Trinitarias, sito en el llamado Barrio de las Letras de la capital -próximo al lugar donde falleció Cervantes-, han llegado a su término, tras casi dos años de labor investigadora. Según los expertos, los restos del escritor -que se sabía estaban allí- están enterrados junto a otros 16 adultos y niños en un nicho, bajo la cripta de la iglesia de San Ildefonso. Aunque todavía no se puede cotejar este hallazgo con una prueba de ADN, no se descarta una tercera fase para poder determinar este extremo.
A tal fin deberían hacerse una serie de análisis de carácter bioquímico. Se desconoce por ahora si los restos van a poder ser aislados de forma individual. Se va intentar extraer ADN de esas muestras, aunque el cotejo es práctimente imposible porque los restos de su hermana están en un osario en Alcalá de Henares.
A falta de tan imprescindibles detalles, la alcaldesa de Madrid se ha apresurado a anunciar que se han iniciado conversaciones con el obispado para abrir la tumba al público, con todo el atractivo turístico que esto puede comportar. Tal objetivo podía interpretarse como una imitación -con el notable retraso de varios siglos- del respeto del que gozó y goza en su país la memoria de William Shakespare, fallecido el mismo año que nuestro más sobresaliente escritor. Si bien, a juzgar por el epitafio legado por el autor de “Romeo y Julieta”, también cabría la suposición de que a don Miguel no le hiciera mucha gracia, de compartir la opinión de su eminente colega, algo más que posible entre coetáneos.
El caso de la búsqueda y reconocimiento de los restos de Cervantes ocurre en un país que mantiene enterrados en fosas y cunetas sin nombre a decenas de miles de ciudadanos, ejecutados por quienes impusieron a España una dictadura de casi cuarenta años, por lo que entra dentro de la lógica que tan excelente viñetista como Ferrán Martín nos haya obsequiado hoy con la que ilustra este artículo, que no me resito a terminar con este conocido párrafo del libro del ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha:
“La libertad, Sancho, es uno de los más preciosos dones que a los hombres dieron los cielos; con ella no pueden igualarse los tesoros que encierra la tierra ni el mar encubre; por la libertad así como por la honra se puede y debe aventurar la vida, y, por el contrario, el cautiverio es el mayor mal que puede venir a los hombres”.

2015-03-18-quijotes

Fuente: http://www.diariodelaire.com/2015/03/los-restos-de-cervantes-y-los-restos-de.html

Félix Población | Diario del Aire